dijous, 1 de novembre de 2007

A veces dos es multitud

Hablaba una vez con una persona y me decía que lo importante era sobrevivir, y yo le hablé de un nuevo término para ella: "la felicidad". Entonces, con sorpresa, me habló de la costumbre y de que sus padres habían aguantado estoicamente una situación similar difícil y que los padres de sus padres así lo habían hecho y sucesivamente, con lo cual la costumbre y sus padres le impulsaban a mentenerse anlcad@ en el pasado, sin ver que su presente o su futuro podría ser la felicidad. No lo he entendido y no lo entiendo, por más que me lo pregunte, ¿por qué la costumbre es más importante que la felicidad? esa felicidad que sin duda todos anhelamos y buscamos. Por qué mantener la compostura y guardar las apariencias, y sobretodo en un mundo rural o local, el que dirán. ¡Qué más da lo que diga la gente!, si lo importante es que yo sea feliz y evitar la felicidad de uno mismo por ese entorno que presiona o asfixia es inhumano, además, de que puede acabar muerto o vivir ya enterrado.

A pesar de ser entes individuales, todos nos anclamos a alguien, a una pareja, a un amig@, siempre acabamos necesitando un abrazo o una caricia, pero lamentablemente a veces dos es multitud.

1 comentari:

Anònim ha dit...

A vegades, el què dirà la gent és molt dolent per a les relacions... sempre n'hi ha que ho saben tot i escampen més mentides sobre un fet els qui més tenen a callar...
però quan ens acostumem a alguna cosa és molt difícil treure'ns d'alli.